Aproximadamente el 60 por ciento de los objetivos evaluados son eliminados en la fase de revisión preliminar por motivos de compatibilidad con la gobernanza y la cultura antes de que comience el modelado financiero. Esta no es una capa de puntuación ESG estándar aplicada a un proceso de diligencia debida convencional. Es una evaluación de compatibilidad fundamental que formula preguntas estructurales específicas: ¿Puede la cultura de gobernanza de esta organización sostener un modelo de distribución que trate al capital humano como un reclamante igualitario de los resultados financieros? ¿Está la dirección dispuesta a codificar los límites de compensación ejecutiva en documentos jurídicamente vinculantes en lugar de expresarlos como políticas sujetas a revisión? ¿Apoya la cultura institucional la transparencia operativa que requiere la arquitectura de información del SAVI Capital Model?
Las respuestas a estas preguntas determinan si el análisis financiero está justificado. Una empresa que no puede sostener los requisitos de gobernanza del modelo no generará la calidad organizativa que justifica la tesis de retorno del modelo, independientemente de su perfil financiero. Esta secuencia, evaluación de gobernanza antes del análisis financiero, no es ideológica. Es arquitectónica. La tesis de retorno del modelo depende de la calidad organizativa. La calidad organizativa depende de la compatibilidad con la gobernanza. La compatibilidad con la gobernanza debe establecerse, por tanto, en primer lugar.